Con una asistencia masiva, el Comité Provincial del PCE de Sevilla ha aprobado por unanimidad el informe político en el que hace una apuesta irrenunciable por un Partido Comunista de España fuerte y pide redefinir los instrumentos de la política de convergencia, en lo que puede ser una "nueva formación política, una IU aligerada de sus estructuras más propias de un partido, una coalición estable (tipo Portugal), coaliciones coyunturales o el propio partido que abra sus candidaturas a personas que convergen con él desde el punto de vista del programa o de la movilización".
A la reuníon del Comité Provincial asistieron miembros de casi 30 agrupaciones de Sevilla, varios alcaldes, numerosos concejales y los miembros del PCE que están en la dirección de CCOO.
El Secretario Provincial, Juan de Dios Villanueva, en declaraciones a laRepublica.es, aseguró que "durante el debate del informe político se puso de manifiesto una fuerte identificación con éste por parte de los comunistas sevillanos. Además, el informe se ha enriquecido con las aportaciones de algunos camaradas".
"Queda claro que algunas cuestiones planteadas son más propias del próximo Congreso del PCE, y aunque respetamos el marco estatutario y la próxima Conferencia de Organización del Partido, queremos abrir el debate en el resto de España", señaló Villanueva, quien reafirmó el compromiso de los comunistas sevillanos por la "política de convergencia […] aunque habrá que redefinir los instrumentos, porque no podemos confundir las herramientas con la estrategia". En ese sentido señaló que "la apuesta por la reconstrucción del PCE es irrenunciable".
El informe aprobado pide además que el PCE recupere su "política institucional", lo que significa "coordinar el trabajo de nuestros cargos públicos", así como que "recuperemos de manera soberana lo que en 1990 el cedimos a IULV-CA: las finanzas procedentes de sus cargos públicos en todas las instituciones".
El informe señala que la política organizativa "ha estado centrada en la creación de una estructura basada en lo institucional y lo mediático, en la falta de organicidad y en el “liderazgo” del Coordinador General al que se le han intentado crear una imagen de “carísma” (práctica siempre rechazable aparte de, en éste caso, tremendamente difícil por tratarse de un compañero sin “liderazgo” ni “carísma”). La política de exclusiones y expulsiones, las refundaciones de IU encubiertas en distintas federaciones y el intento continuado de ocultación del PCE han ido cerrando un círculo que ya estaba dibujado en las cabezas de algunos".
"Hay que ir a la recuperación de la plena soberanía del Partido Comunista de España (PCE)". "El partido no puede autolimitarse a priori tal y como está ahora en su relación con IU, sino que debe tener la capacidad legal interna para ejecutar todas las funciones de un partido político", apunta el líder provincial, que deja claro que el partido "debe dar un paso más, y dejar de buscar explicaciones para justificar su existencia", señala el dirigente comunista, quien advierte que el Partido tiene que "empezar a trabajar en la sociedad desprendiéndose de todo el celofán, ahuyentando todos sus complejos". "El partido tiene que visualizarse, como tal partido, en el conflicto social y en la interlocución con los trabajadores", señala Villanueva, que deja claro que hay que trabajar "con otros grupos y personas en la lucha por la III República".
El informe pide además "un PCE que participe activamente en la recuperación de organizaciones y estructuras internacionales de unidad, colaboración y coordinación con los demás partidos comunistas y, además con otras fuerzas de la izquierda revolucionaria y transformadora".
Una mera consulta a la página web “pce.es” puede hacer creer al internauta que está ante el tablón de anuncios de un supermercado o de una facultad universitaria. Dentro del espacio destinado en dicha página web al proceso de conferencias abierto en nuestra organización, se pueden consultar multitud de opiniones de innegable peso en el seno del partido: Julio Anguita, Felipe Alcaraz, Paco Frutos, Javier Navascués… y otros destacados camaradas. Ahora bien, las que ahí se contienen no son sino opiniones INDIVIDUALES, no se trata de opiniones COLECTIVAS.
Sin minimizar en absoluto el valor de dichas aportaciones INDIVIDUALES, no parece el método más adecuado que sean las personas, por muy destacadas que éstas sean y por muy importantes que hayan sido los servicios prestados a la organización, las que hagan valer su voz en detrimento de la realidad orgánica de nuestra propia organización comunista. Deberían ser los órganos quienes se pronunciaran, que para eso están, los que formularan opiniones COLECTIVAS, surgidas tras el debate en el seno del órgano, el intercambio de pareceres, el enriquecimiento surgido de la síntesis, en definitiva, del resultado de la práctica de un partido comunista vivo, que elabora colectivamente sus opiniones desde la base.
La única aportación colectiva que estos días se ha podido ver en la indicada página web del partido ha sido el Informe Político del Comité Provincial de Sevilla, aprobado por unanimidad, tras el debate y la aportación colectiva en el seno de dicho órgano, en su sesión celebrada el pasado 17 de mayo de 2008. Se trata, por tanto, de una opinión COLECTIVA, surgida de la aportación inicial del Secretario Político, enriquecido con las aportaciones individuales de los miembros del órgano provincial, debatido monográficamente en la sesión correspondiente y votado por unanimidad. Es el resultado y la demostración palpable de un partido vivo, que respeta la organicidad interna y las normas de las que todos y todas nos dotamos en el seno de nuestra organización.
Pero además, se trata de un informe POLÍTICO. Es el tiempo de la política, no sólo de abordar aspectos organizativos. En la actual coyuntura, algo diremos de ella a continuación, no corresponde la convocatoria de una Conferencia que en principio iba a ser político organizativa, y que ya al parecer ha perdido el primero de los calificativos y ya es solamente organizativa. En este momento hay que coger el toro por los cuernos, y plantarse con valentía ante nuestra propia realidad, trágica realidad, y tomar decisiones. No se pueden tomar decisiones con valentía y con la rotundidad que la gravedad de la situación merece si estamos atados por lo decidido en el último congreso. Esto es una suerte de “patada a seguir”, como en el rugby, cuando lo que deberíamos plantearnos es si hay que sacar de centro para empezar un nuevo partido o pinchar la pelota.
Esta es una resolución de una Agrupación de base. Las bases de la organización son las que pegan los carteles, las que abren la sede en el barrio, las que estamos directamente en contacto con los vecinos, las vecinas y los movimientos vecinales, las que participamos en los piquetes sindicales, las bases son las que organizamos y efectuamos los repartos de propaganda, las que programamos y realizamos las actividades de exposiciones, de video fórum, de homenajes, las que participamos en las manifestaciones, las que trabajamos en la feria de Sevilla o en las velás de barrio para sacar fondos para el Partido, las que elegimos delegados y delegadas para participar también en congresos y conferencias, las que debatimos y tomamos decisiones respecto a dónde colocar un badén o una farola, y también quienes discutimos sobre los presupuestos generales del Estado… Somos la base de la organización, la infantería de este gran ejército revolucionario que debe ser el Partido.
Pero la infantería está ya harta de participar en batallas, ilusionándonos e ilusionando a quienes se encuentran a nuestro alrededor conforme a los postulados y los mensajes que se nos trasladan desde la dirección, para después comprobar que, nunca se sabe muy bien por qué, el resultado poco tiene que ver con el planteamiento inicial porque alguien ha decidido desde arriba llegar a un acuerdo, basándose en razones pretendidamente bien explicadas pero nunca bien entendidas. Y tales acuerdos, que siempre llegan al final, no son adoptados en los órganos, como se supone de una organización comunista, sino que son el resultado de interesantísimas opiniones individuales, plasmadas en la tristemente famosa “mesa de camilla”.
Tanto el documento federal como el documento andaluz del Partido no parten de un análisis de la realidad. Se trata de expresar deseos, de arengar a la organización hacia un objetivo, sin analizar nuestra propia realidad. Somos marxistas, pero a la luz de tales documentos no se nos nota nada. NO hay un análisis serio de la realidad de IU y del PCE, ni de la realidad de IU-LV-CA y del PCA.
Para no alargarnos en exceso, compartimos los análisis -y nos remitimos expresamente a ellos- contenidos en los informes políticos tanto del Comité Provincial del Partido en Sevilla, como del Comité Local de Sevilla capital, aprobado igualmente por unanimidad dos días antes, el 15 de mayo de 2008. No se trata de aprobaciones a la búlgara sin debate ni aportaciones colectivas, sino todo lo contrario. Tanto su gestación, como su propuesta y aprobación final, han estado presididas por la actuación colectiva y compartida.
Es momento de no confundir el objetivo con el instrumento. La construcción de la sociedad socialista, como paso previo al comunismo, no debe confundirse con la conformación de una fuerza política como IU, que parece adquirir el rango de objetivo último cuando no debe pasar de ser ni más ni menos que un instrumento para seguir aglutinando fuerzas.
En los principios de nuestro camarada Pepe Díaz, llamaban a los comunistas de esta ciudad, el “foco sevillano”, por su capacidad de acción, su disciplina y organicidad. Eran ellos, trabajadores y trabajadoras, quienes con su que hacer en la lucha, fueron capaces de movilizar a miles de trabajadores, en una batalla común contra el opresor, con un frente común contra el capitalismo, uniendo partidos y sindicatos, resultado de un trabajo paciente, sistemático y enérgico entre los trabajadores, sus organizaciones y organismos de lucha. Trabajo que dio lugar a Sevilla LA ROJA, al reconocimiento de los oprimidos, del partido como herramienta de liberación del yugo opresor.
Fueron palabras de Lenin “el trabajo estratégico de los comunistas, de los marxistas revolucionarios, es esencialmente la lucha por la dirección de las masas”.
Por ello, un partido, entendido como un referente político para una parte significativa de la clase obrera, construido por los sectores mas avanzados de ésta para orientarse en la batalla contra el capital, es mucho mas que una bandera, unas siglas y una legalización. Es la herramienta básica, el manual, la guía en la lucha, para lograr el derrocamiento del sistema capitalista necesitamos de un partido obrero independiente de la burguesía que armado con las ideas del socialismo y el internacionalismo proletario, agrupe no sólo a la vanguardia, sino también a las masas de la clase trabajadora.
El problema fundamental para los comunistas es como lograr llegar a las masas de los trabajadores y también de muchos activistas que no ven alternativas en las direcciones reformistas de izquierda y ganarlas para nuestro programa.
El problema fundamental es que lo que está claro para nosotros, que somos el sector más avanzado de la clase, el sector más consciente, no esta claro ni para las masas ni para los activistas. Si esto fuera así, hace tiempo que tendríamos el poder.
¿Cómo recuperar la confianza de la clase trabajadora? ¿Cómo hacer que se nos identifique como la vanguardia? Sostenemos que, después de los últimos acontecimientos, debemos reforzar nuestras posiciones, nuestra militancia y nuestra influencia en el movimiento obrero organizado. Que no existen atajos en la tarea de construir partido. Que no se puede abrigar ninguna esperanza en la recuperación de los máximos dirigentes IU y del PCE. No solo por su actuación contra la democracia interna y la renuncia a cualquier resquicio de la política revolucionaria. No queremos a un grupo de compañeros y camaradas que entienden la política como un medio de subsistencia, cuyo objetivo es acceder a una cuota de poder lo más grande posible dentro de la democracia burguesa. Para ellos el partido e IU no representa más que un acta de diputado, una concejalía o una liberación. Que evitan el debate, la crítica, la base militante que los controle y les reclamen que trabajen para la clase que representan, y no para sustentar el sistema que nos oprime. Que hacen que perdamos argumento ante los jóvenes y trabajadores que buscan alternativas a esta situación, cada vez más inmersa en el caos de la crisis provocada por el monstruo de las políticas neoliberales, y el auge de fascismo disfrazado de globalización.
Nuestra labor ahora es conectar con los sectores más honestos y luchadores, estar con ellos, acompañarlos en su proceso de toma de conciencia, para situarlos en la lucha por la transformación socialista de la sociedad. Debemos concienciar a los militantes más honestos de IU, a los que les unen los mismos principios que a nosotros de lucha contra el capitalismo, que nos ayuden a enseñar a la clase obrera la manera de organizarse políticamente bajo una misma bandera revolucionaria. Respaldar a nuestros camaradas en los sindicatos, reconocer a los que luchan bajo las tesis marxistas, que defienden los intereses de la clase obrera. A los que luchan contra los reformistas, reconociendo el eco que puede suponer su trabajo ante la masa de la clase trabajadora. A los que se enfrenta DIA a DIA en la batalla institucional. Recuperar la confianza de las masas, en los frentes vecinales, en las luchas contra el sistema.
¿Por qué van a organizarse con nosotros? Porque nosotros también somos clase obrera. Porque solo actuando de manera consecuente con nuestras ideas lograremos ser escuchados, y esto solo podrá ser empuñando la herramienta básica, el instrumento imprescindible: el PARTIDO.
Estas son las reflexiones que, desde la base y de manera colectiva, queremos aportar a este proceso de debate en el seno del Partido. En nuestro papel de base, vamos a seguir aportando y debatiendo. Sólo pedimos, con mucha humildad pero con mucha firmeza, respeto a la organicidad interna y a nuestros propios principios y postulados.
Agrupación Dolores Ibárruri
Sevilla, 27 de mayo de 2008
http://www.pcasturias.org/files1/080604InformeCteCentral.pdf