
Este 1º de Mayo, además de un cortejo nutrido, animado y, sobre todo, combativo, al que se sumaron espontáneamente decenas de jóvenes y no tan jóvenes en la manifestación de Langreo, la Juventud Comunista de Asturias organizó una entrega de carnets a su militancia. El acto tuvo lugar después de la manifestación por el día de los trabajadores, en nuestra sede de Plaza América en Oviedo, y contó con la presencia de numerosos invitados e invitadas, camaradas del partido en su gran mayoría que comparten con nosotros algo más que un mismo modelo de entender el Partido Comunista y sus retos.
El objetivo: volver a convertir el 1º de Mayo en una jornada de reivindicación y de reafirmación en nuestros principios; en un día comunista por excelencia; en un día en el que la Juventud Comunista de Asturias volviese a dar un paso más para volver a convertirse en la organización que un día fue. Tras una larga, reivindicativa y pasada por agua manifestación durante la mañana, a la que acudimos bajo el lema "La lucha es el único camino", nos congregamos en los locales que compartimos con el PCA en la capital asturiana. Allí, tras un espacio para comer y charlar juntos, la dirección regional de la JCA inició el acto, sorprendiendo a su militancia con una entrega de carnets de la que nada sabían y que supuso para ellas y ellos la dosis de entusiasmo que se esperaba.
La Juventud Comunista de Asturias (JCA), reunida en asamblea general de militantes, expresa su más firme apoyo a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y sus activistas ante la vergonzante campaña de criminalización a la que está siendo sometida desde los estamentos del poder político y mediático, especialmente en las últimas semanas. La última batería de despropósitos consiste en acusar a este movimiento social de vinculación con la banda ETA y organizaciones afines.
Este estertor del gobierno, cuyos voceros se apresuran a repicar a los cuatro vientos, es una muestra más del divorcio absoluto con la ciudadanía, a la que se pretende hacer pagadora de una crisis que no ha generado. El aumento de la represión cada vez que el capital pasa al ataque, es una constante a lo largo de la historia. En este período que nos toca vivir, en el que la burguesía ve peligrar algo más que su tasa de beneficio, este aumento cobra dimensiones inusitadas. Pero es una buena señal: no hay mejor indicador de que ése es el camino.
-Buenos días, Joaquín. Coméntanos cómo empieza el conflicto y en qué consiste:
Bueno, esto empieza con un ERE que presenta la empresa a nivel nacional, un expediente de extinción de 700 puestos de trabajo, el 50 por ciento de la plantilla. La empresa, unilateralmente y sin previo aviso, presenta este expediente, que va acompañado de otro expediente de regulación temporal (un ERTE) para el 80 por ciento, más o menos, de la plantilla restante. Esto tiene la particularidad de que viene 4 o 5 meses después del cierre de la fábrica de La Vega (Oviedo): la empresa traslada a los trabajadores de La Vega a Trubia, con todo el coste que supone el traslado de la gente, la maquinaria y demás, alegando que ésa es la única manera de mantener los puestos de trabajo de la plantilla a corto y medio plazo. Pues bien, 4 o 5 meses escasos después, nos plantea este expediente.
El Partido Comunista de Asturias(PCA) y la Juventud Comunista de Asturias (JCA) apoyando a los trabajadores de la Fábrica de Armas de la Vega que están luchando por mantener sus puestos de trabajo ante la posible desmantelación de la fábrica controlada por a multinacional General Dynamics.
Mañana 8 de marzo, con motivo del día de la mujer trabajadora, la Plataforma Feminista de Asturias convoca una manifestación en forma de RUTA DE INTERÉS TURÍSTICO PATRIARCAL, que tendrá salida a las 20:00h desde el Paseo de los Álamos (Junta General del Principado).
Desde la Juventud Comunista de Asturias hacemos un llamamiento para acudir a la manifestación a expresar nuestra oposición a las desigualdades en todos los ámbitos de la vida que sufren las mujeres de la clase trabajadora en este país y en todo el mundo. Porque queremos una sociedad libre de opresiones para las mujeres, libre de explotación de las trabajadoras del mundo, donde no se cometan injusticias por cuestiones de género y sexo. PORQUE LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ.

Hugo Chávez ha muerto. Apenas hemos tenido tiempo para asimilar las últimas noticias que señalaban un empeoramiento grave de su estado de salud, cuando Nicolás Maduro ha comparecido públicamente para certificar la muerte del comandante. Tan amado por los suyos como odiado por sus enemigos, personificaba como pocos la tan célebre expresión de “Ladran, Sancho, luego cabalgamos”.
Resulta difícil escribir un comunicado mientras aún intentamos encajar este duro golpe. Pero si siempre hemos estado junto al pueblo venezolano y su revolución, más aún toca estarlo ahora. No tenemos ninguna duda de que Venezuela sabrá estar a la altura del doloroso momento histórico que le ha tocado vivir. Como ya quedó claro en 2002, tras el criminal golpe de estado perpetrado por sectores de las fuerzas armadas, en connivencia con la C.I.A. y el Pentágono, y tras el cual se colocó como presidente de la República al presidente de la patronal, Pedro Carmona Estanga, si hay un arma que el enemigo nunca podrá doblar es la educación del pueblo. Ese mismo pueblo que salió a la calle a defender a su legítimo presidente, secuestrado por los golpistas, que vertió su sangre por él, porque sabía que él daría su vida por ellos si fuese necesario. Un pueblo que ya está saliendo mientras escribimos estas líneas, para advertir a cualquiera que ose pensar siquiera en poner las zarpas sobre su patria, que (parafraseando a Maceo) “quien quiera apoderarse de Venezuela, morderá el polvo de su suelo, anegado en sangre, si no perece en la contienda”.
Dicen que el mejor homenaje que se le puede hacer a un hombre es continuar su obra, y la de Chávez es ya eterna en la memoria de tantos y tantos parias de la tierra, de Venezuela y de medio mundo. Una obra que incluye haber reducido la pobreza en más de
la mitad, y la extrema pobreza en más de un 70 por ciento; una triplicación del gasto social; la disminución de la tasa de mortalidad infantil en más de un tercio; haber multiplicado por 12 veces el número de médicos de atención primaria, brindando así servicios de atención médica a millones de venezolanos que antes no tenían acceso a estos servicios; grandes avances en la educación, particularmente en la educación superior, con un incremento en los índices de escolarización en ese sector de más del doble; el descenso del desempleo hasta el 7 por ciento; la duplicación del número de beneficiarios de la seguridad social; la disminución de la deuda externa del 25 al 9 por ciento, haber convertido a Venezuela en el tercer país con menor pobreza en Latinoamérica, y tantas otras medidas más que no significan sino la plasmación de que otro modelo no sólo es posible, sino necesario.
En los tiempos que vivimos, donde el capitalismo neoliberal abrasa y devora cuanto encuentra a su paso, donde miles de trabajadores son arrojados a la más absoluta exclusión y marginalidad, donde la gente se suicida porque se la saca a palos de sus casas para proteger los intereses de la banca que genera la deuda que todos pagamos…, es en ese modelo que reside la razón de su demonización.
Y ese modelo, ese proyecto, esa realidad que es hoy la Venezuela socialista, es por el que el pueblo venezolano ha de dar la batalla en adelante. Les faltará su comandante, el de todos, pero siempre tendrán un pedazo de él. Porque Chávez son todos quienes gracias a él y a su pueblo hoy están en espacios medulares para la vida nacional, porque Chávez son los niños y adolescentes del Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas, porque Chávez son los jóvenes Alcaldes y Gobernadores que hay en todo el país y quienes solo podían llegar hasta allí en un proceso revolucionario como el suyo, porque Chávez son los jóvenes capacitados para operar el Satélite Simón Bolívar o el Francisco de Miranda y son quienes desde la Península de Paraguaná ensamblan teléfonos para millones de jóvenes en todo el territorio nacional, porque Chávez es el padre, líder y guía de una generación de jóvenes leales, trabajadores y comprometidos con la Patria que hoy se contrasta con la juventud de la derecha, usada y luego desechada ante la historia, rezagada a las sobras de los viejos partidos y la vieja política de siempre: Chávez formó una generación de oro, mientras la derecha formó unan generación de cera y a quienes solo seguirán utilizando como carne de cañón en sus intereses personales, porque Chávez son esos jóvenes artistas que por él perdieron el miedo de salir de la pantalla y entenderse como parte de un pueblo que los admira y espera mucho más de ellos. ¡Ni hablar de los miles de jóvenes alfabetizados ni de los millones a quienes ese sistema educativo les había cerrado las puertas y arrebatado las esperanzas, pero gracias a Chávez y a la Revolución hoy día ven hecho realidad su sueño de vestir toga y birrete, o el orgullo de formar parte del ejército. Batas blancas llamados Médicos Integrales Comunitarios. A quienes visten el uniforme oliva en las Fuerzas Armadas Bolivarianas o en la Policía Nacional Bolivariana; ellos también son Chávez porque fue Chávez quien reivindicó su orgullo y la dignidad del uniforme al servicio del pueblo!
Y por todo esto, y por mucho más, hoy sí, de verdad, toca gritar todos juntos, más fuerte que nunca, con una sola voz, aquellas palabras que dirigió el Comandante a sus miles y miles de seguidores en febrero de 1999 cuando ganó las elecciones por primera vez:
¡¡LLEGÓ LA HORA DEL PUEBLO!!
¡Porque Chávez es el pueblo, Chávez es el corazón de cada revolucionario y de cada revolucionaria, Chávez es quienes luchamos día a día! Su vida se ha apagado, pero su ejemplo vive en nosotros, hoy más que nunca nos conjuramos para seguir el camino hasta la victoria! Porque los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
¡VIVA CHÁVEZ!
¡VIVA VENEZUELA SOCIALISTA!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN!
¡¡PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS!!
Comentarios recientes
hace 1 año 10 semanas
hace 2 años 10 semanas
hace 2 años 14 semanas
hace 2 años 24 semanas